Centro de Espiritualidad Santa María :: CESM.ORG.AR ::

  • Establecer como página de inicio
  • Pantalla chica
  • Pantalla wide
  • Auto
  • Decrease font size
  • Default font size
  • Increase font size
Inicio arrow Filiales Exterior arrow Monterrey, México arrow Quiénes Somos
Quiénes Somos
Monterrey, México Imprimir E-Mail
img_5502_copy.jpg 

Consejo Filial Monterrey

La filial Monterrey comenzó en 1994 con los primeros Grupos de Oración que inició aquí Cristina Fernández, con la autorización de Monseñor Galván. Actualmente, la filial cuenta con aproximadamente 130 personas que participan en 16 grupos de oración.

Desde hace algunos años la Arquidiócesis de Monterrey asignó a esta filial un asesor eclesiástico, P. Arturo Martínez Larraguivel.

Leer más...
 
Nuestros Proyectos Imprimir E-Mail
Actualmente le pedimos al Señor nuestra casa, la Casa de María, donde podamos reunirnos y formar comunidad, para ello estamos reuniendo voluntarios que trabajen en la formación de la Fundación Magnificat.
 
Breve historia del CESM en Monterrey Imprimir E-Mail

Por Cristina Fernández Pozas

Para nosotros es un motivo de gran alegría poder celebrar con ustedes estos 30 años de interminables regalos que la Iglesia ha recibido a través del CESM. Nos unimos a su acción de gracias que también es la nuestra. Nos sentimos parte de la comunidad, y celebramos cantando con María alabanzas porque el Señor ha hecho grandes cosas. ¡Que Bueno es el Señor! con ustedes nos movemos al ritmo del SEA en un sólo corazón, el de Jesús, y en él, en el de la Madre.

Como filial Monterrey tiene ya 11 años disfrutando de la maternidad espiritual del Centro, especialmente de Inés y de sus colaboradoras más cercanas. ¡Cuántas gracias del Señor hemos recibido! Tantas experiencias hermosas, tanta realidad de vida, tanto bien que ustedes nos han hecho.
Han pasado muchas cosas desde aquel SEA que me cautivó en Cariló allá por el 94, cuando no tenía ni idea que proyección tendría, ni que querría de él el Señor en Monterrey, sólo recuerdo que mi corazón latía y confiaba en que el Sea era de María y como ella me debía dejar llevar. ¡qué suave es cuando me dejo llevar!

Leer más...